viernes, 29 de enero de 2016

Cristóbal Lechuga. Artillero e ingeniero de fortificación. El Milagro de Empel

Se le considera el ingeniero militar español de mayor capacidad técnica y de más fértil inventiva de los últimos años del siglo XVI y primeros del XVII. 

Gozó del aprecio de Juan de Austria y de Alejandro Farnesio. Por su destacado protagonismo en los sitios de Mäastricht, Tournay y, sobre todo, Amberes (1585), obtuvo el mando de la Artillería Imperial. Rindió las plazas de Huy y Calelet y venció al ejército francés den Doullens, demostrando un gran valor y sentido táctico.


Cristóbal Lechuga y García fue un hidalgo baezano (Baeza/Jaén) nacido a mediados del siglo XVI, hacia 1557. hijo de Rodrigo Gutiérrez Lechuga y de Francisca García. De sus primeros años de vida hay muy poca información; se sabe que se alistó en el ejército, en infantería, y allí pasó de soldado a alférez hasta el grado de capitán. En 1585 fue reclutado como Sargento Mayor para el Tercio de Bobadilla, destacando como militar y estratega en Flandes, donde jugó un papel decisivo.


Seguidamente y en un parón de su carrera militar, consecuencia de una acusación de motín y asesinato que no se pudo demostrar, fructificó su carrera como tratadista. Destacando obras como Discurso que trata del cargo de Maestre de Campo General y de todo lo que de derecho le toca en el Exercito (del capitán Cristóbal Lechuga), en 1593 (se publicó años más tarde), Discurso…que trata de la artillería y de todo lo necesario a ella, con un tratado de fortificación y otros advertimientos; en este tratado recoge como se debe hacer las funciones del Maestre de Campo general; es decir, el jefe la Infantería de un ejército y responsable del despliegue en campaña de las tres armas, incluyendo por lo tanto, a la Caballería y Artillería. En 1594 vuelve al servicio activo al ser rehabilitado por Felipe II.

En 1600 pide y se le concede su traslado a la plaza de Milán, donde publicará sus obras. La más relevante, como se ha comentado, es el Discurso del capitán Cristóbal de Lechuga, (Milán, Imp. de Marco Tulio Malatesta, 1611). Incorpora un grabado con un retrato suyo y la aureola “El capitán Cristóbal Lechuga, natural de la ciudad de Baeza, aetatis suae 54". En Lechuga existía la pretensión de crear una escuela de Artillería en Milán, finalmente lo consiguió y fue nombrado director en 1604. 

Entre 1605 y 1608 fue nombrado Teniente general de la Artillería del Estado (Milán). Como Teniente general de Artillería de Milán fue acusado de prevaricación y posteriormente encarcelado, aunque recuperó su libertad poco tiempo después al explicarse el posible fraude y cuantificarse mejor. En todo caso, su situación en Milán mejoró con el nombramiento como gobernador del Estado, de Juan de Mendoza, marqués de San Germán y después de la Hinojosa, que había servido a sus órdenes en Flandes en el Tercio de Bobadilla. Con él llegó a un acuerdo por el que abandona Milán, hacia 1613, siendo transferido a la Armada Real de la Mar Oceáno, con base en Cádiz. En este Tercio desempeñó el papel de Lugarteniente del Maestre de Campo General, Jerónimo Agustín. 



A Lechuga se debe las obras y reformas de los fuertes del camino español que comunicaba la Lombardia con Flandes para el suministro de tropas y transporte de mercancías.

Sepulcro de Lechuga en la catedral de Baeza


A su llegada a Cádiz se encontró con la preparación de la expedición para conquistar La Mámora (enclave de piratas y contrabandistas, en su mayoría ingleses y holandeses), fondeadero en la desembocadura del rio Sebú (cerca de Rabat, costa occidental del actual Marruecos). Tras la campaña fue designado gobernador de la plaza de La Mámora, como consecuencia de su brillante actuación durante la campaña. Es en este momento, siendo gobernador de La Mámora, cuando fundó patronato en la iglesia de Santa Cruz, en 1618. Unos años después (1622) muere en su gobernación, siendo trasladados sus restos mortales hasta Baeza para descansar en Santa Cruz y posteriormente en la Catedral de Baeza.

Para saber más


En plena guerra de religiones entre católicos y protestantes la Monarquía Hispánica tuvo que enfrentarse a los rebeldes Holandeses en la conocida como Guerra de los 80 años.  Las provincias rebeldes además de por motivos económicos y políticos pronto comenzaron a solicitar del Rey una verdadera libertada religiosa que con el tiempo se convirtió en una auténtica lucha entre protestantes y católicos…

En 1585 Alejandro Farnesio decidió enviar un contingente a las Islas de Gelanda y Holanda para proteger a los pueblos católicos que estaban siendo oprimidos por los rebeldes protestantes. El objetivo principal era la Isla de Bommel situada en el rio Mosa y el Waal  que controlaba el acceso a la zona mayoritariamente católica.

Francisco de Bobadilla
El encargado de esta misión fue el Maestre de Campo Francisco de Bobadilla, IV Conde de Puñonrostro (1541-1610), que con el Tercio Viejo de Zamora y un contingente de aliados, un total de 5.000 hombres se introdujo en territorio enemigo. Al llegar a la isla el tercio fue aislado en ella por una flota rebelde de 10 navíos bajo las órdenes del almirante Holak. La situación se volvió desesperada para los españoles ya que además de a la escasez de suministros se le sumó un largo periodo de lluvias y frio. El almirante holandés decidió abrir los diques para inundar el campamento español y los soldados del Tercio tuvieron que refugiarse en la pequeña Colina de  Empel único terreno no inundado.
 
Bobadilla mando fortificar la colina para impedir un posible ataque y para protegerse del fuego artillero de los navíos.  En estas obras de atrincheramiento según la tradición un soldado descubrió una imagen de la Inmaculada Concepción, oleo de clara influencia flamenca que pudo ser guardado en las persecución iconoclastas.

Nada más conocer el descubrimiento el Maestre de Campo mandó colocar la imagen en un improvisado altar decorado con la bandera de San Andrés. Bobadilla deseaba aprovechar esta espontánea subida de moral de su tropa para atacar mediante barcazas a los navíos enemigos tras haber eliminado las piezas artilleras para que no fuesen utilizadas por los protestantes en el caso probable de ser derrotados. Pero de repente en la noche del 7 al 8 de diciembre se comenzó a helar el cauce del rio

El Milagro de Empel, óleo del pintor Ferrer Dalmau (2015)
Pronto Bobadilla ordenó a Cristóbal Lechugacrear un  grupo de ataque de 200 hombres con tres piezas de artillería. Los infantes atacaron llenos de furia a través del hielo a los sorprendidos marineros que incapaces de reaccionar tuvieron que abandonar sus barcos. Los 10 barcos fueron destruidos y la mayor parte de la tripulación apresada pero el Tercio de Boabadilla no se detuvo. Decidió el día siguiente de  tomar el fuerte holandés que protegía el Mosa lo que permitió a los españoles llegar a Bolduque donde fueron bien recibidos por la población católica.

Pronto el suceso fue conocido como El Milagro de Empel, Het Wonder van Empel, por la población católica holandesa. Además, desde eses momento los Tercios de Flandes e Italia se pusieron bajo la protección de la Inmaculada Concepción.

lunes, 25 de enero de 2016

El presidente de la RAHE ingresa en el Cuerpo de la Nobleza de Madrid (2016)


Ingreso de nuevos caballeros y damas en el Real Cuerpo de la Nobleza de Madrid, antiguo "Cuerpo Colegiado de Caballeros Hijosdalgo de la Nobleza de Madrid".

El pasado sábado, 23 de enero de 2016, el Real Cuerpo de la Nobleza de Madrid celebró la fiesta de su patrono San Ildefonso (copatrono junto con Santa María la Real de la Almudena), en la iglesia del Real Monasterio de la Encarnación (convento de monjas agustinas recoletas, y sede de este cuerpo desde el año 1958).  En el acto tuvo lugar el ingreso de nuevos caballeros y damas, entre los que se encontraba el Excmo. Sr. Don Manuel Gullón de Oñate, Conde de Tepa, presidente de la Real Asociación de Hidalgos de España (RAHE).

Fotografía con los asistentes al acto del RCNM (23 de Enero de 2016)

 
D. Manuel Gullón de Oñate, presidente de la RAHE


Armas: De oro, un águla de sable

















El Real Cuerpo de la Nobleza de Madrid es una corporación caballeresca española, fundada en 1782 e históricamente tutelada por la Corona, que cuenta con unos doscientos cincuenta miembros, entre damas y caballeros. 

Real Monasterio de la Encarnación. Construído de 1611 a 1616, anejo al Alcázar

Su insignia, dada por la reina Isabel II, es una cruz púrpura formada por cuatro puntas de lanza y su venera un escudo cortado con las armas de Castilla y León, timbrado con un yelmo y rodeado de una cinta con el lema Ex virtute nobilitas, de evidentes resonancias ilustradas.


El Real Cuerpo se honra teniendo por patrono a  San Ildefonso (es copatrona Santa María la Real de la Almudena) y se hace coincidir su festividad, el 23 de enero, con la imposición de manto y lazo de los nuevos caballeros y damas, ceremonia que se efectúa todos los años en el Real Monasterio de La Encarnación. Su Capellán Mayor Perpetuo es el Cardenal-Arzobispo de Madrid y el capellán efectivo el Deán de la Catedral de la Almudena.


Ordenanzas de 1791

viernes, 22 de enero de 2016

Heráldica en los automóviles. El caso de ALFA-ROMEO


Muchas marcas de automóviles lucen en sus vehículos un emblema con motivos claramente heráldicos, sobre todo en Europa, pero también en Estados Unidos.

El interés por hacer referencia al origen de su creación, país, región o ciudad y las referencias a la nobleza de los apellidos, la tengan o no, han sido fuente de inspiración para utilizar estos emblemas (logos) en el automóvil.


Citroën eligió una de sus patentes, los engranajes helicoidales, 
para dibujar el famoso “chevron” que adorna sus coches
Resulta curioso observar como el logotipo o emblema que representa a algunas empresas contiene ciertas características propias de la heráldica y que relaciona a la marca con el lugar de origen o el creador de la misma. Así, tenemos algunos casos en el mundo de la industria del automóvil, como son las marcas Alfa-Romeo, Austin, Barris, BMW, Buick, Cadillac, Chrysler, Citroen, Dodge, Ferrari, Ford, Koenigsegg, Lincoln, Morris, Oldsmobile, Packard, Peugeot, Porsche, Scania-Saab, Studebaker, Talbot, Vauxhall… y muchas otras. También, en otras industrias, como la del vino, algunas bodegas, como pueden ser las de Marqués de Cáceres o Marqués de Riscal, el uso de emblemas heráldicos (blasones de los propios dueños de las bodegas) es muy común.

A modo de ejemplo, presentamos a Alfa-Romeo

Alfa significa “Anonima Lombarda Fabbrica Automobili”. Una marca creada en el año 1910 en la ciudad de Milán (Italia), por lo que su logotipo ha llevado desde entonces, en su parte derecha, el símbolo de la misma –cruz roja sobre fondo blanco–, además de en la parte izquierda una serpiente (o basilisco según algunos) coronada devorando una figura humana, posiblemente un niño o un sarraceno (bien reconocible hasta 1972). Esta simbología (el Biscione) es al mismo tiempo la representada en el escudo heráldico de la familia Visconti, que llegaron a ser duques de Milán en 1395, y herencia de la época de las cruzadas. Inicialmente, en 1277 la corona no estaba en el escudo, apareciendo a partir de 1395.

 
El logotipo de Alfa-Romeo combina el escudo de Milán y la sierpe de los Visconti



Esta figura es un símbolo representativo de la ciudad de Milán desde hace siglos. Se introdujo en esta ciudad por la familia de los Visconti, cuyo escudo de armas contenía al Biscione (dice la leyenda que su fundador, Otón Visconti, cogió la idea del escudo de un sarraceno al que mató durante las cruzadas). Dicha familia tomó el control de la ciudad en 1277 y gobernó en ella hasta 1447, y tras tanto tiempo en el poder, su símbolo quedó ligado a la ciudad. La familia que sucedió a los Visconti, los Sforza, dejaron a la serpiente como parte del escudo del Ducado de Milán junto al águila imperial mientras estuvieron en el poder, y dicho escudo quedó como oficial hasta su unificación con Italia en 1797, en que cambió a la cruz de gules sobre fondo blanco.


En 1915, la compañía fue adquirida por el empresario napolitano Nicola Romeo y este incluyó su apellido en la marca, razón por la que en la bordura se incluye el nombre de la marca: ALFA-ROMEO.

Evolución del emblema de ALFA a lo largo de los años



Así pues, si analizamos la industria del automóvil, sobre todo la europea, en la que más casos se dan, tenemos algunos ejemplos muy significativos. Sin embargo, hay marcas muy importantes cuyos logos no tienen nada que ver con la heráldica y, básicamente, se conforman con las iniciales de la empresa, el nombre del fundador o alguna figura relativa al espíritu que inspiró su creación.


Emblemas de marcas automovilísticas, varias de ellas con motivos heráldicos
Cabe destacar que los fundadores de las marcas se dieron cuenta muy pronto de que su sello, su logotipo –fácilmente identificable–, era casi tan importante como sus propios coches. La mayoría de los símbolos provienen de los comienzos de cada firma y, aunque han ido sufriendo transformaciones a lo largo de los años para modernizarse, su espíritu permanece.

En algunos países, como es el caso de Suiza, en las placas de matrícula de los automóviles se colocan las armas del Estado junto a las de la región propia.

viernes, 15 de enero de 2016

Francisco Pizarro. Conquistador del Perú y fundador de su capital: Lima

***(17/1/2016) Primer aniversario del Blog, 100 entradas publicadas y más de 16.000 visitas***

El aventurero realizó varias partidas de exploración al territorio desconocido de Perú, donde tuvo que enfrentarse a todo tipo de peligros. Con otros trece aventureros, Francisco Pizarro logró encontrar el Imperio de los Incas, a los que conquistó.

En su juventud acompañó a su padre en las guerras de Italia. Mantuvo enfrentamientos con otros conquistadores (guerra civil), lo que finalmente condujo a su asesinato por los partidarios del difunto Diego de Almagro. Su muerte fue el segundo magnicidio de un gobernador del Perú, después de la ejecución del Inca Atahualpa en Cajamarca, por orden del mismo Pizarro.

Nacido en marzo de 1478 en Trujillo, Cáceres. Hijo natural del capitán de los tercios españoles Gonzalo Pizarro Rodriguez -casado con su prima Isabel de Vargas-, llamado el “El Largo” o “El Romano”, un hidalgo emparentado con Francisco de Orellana, el descubridor del Amazonas, y con Hernán Cortés (primo segundo), conquistador de México, que luchó en Granada, en Italia con el Gran Capitán y murió en el sitio de Amaya (Navarra), y de Francisca González Alonso, de origen judío, criada en el convento de su tía monja Beatriz Pizarro. Su padre, al principio no le reconoció, pero en 1492 lo hizo, dándole su apellido; entonces Francisco tenía catorce años y aunque el hidalgo le dio su apellido, nunca quiso saber nada del muchacho. Su abuelo paterno fue Hernando Alonso Pizarro, regidor del Cabildo de Trujillo por el linaje de los Altamirano. Tuvo dos esposas: Inés Huaylas Yupanqui (?–1536), y (Angelina) Cuxirimay Ocllo (1539–1541) viuda de Atahualpa, y cuatro hijos: Francisca Pizarro Yupanqui, Juan Pizarro, Francisco Pizarro y Gonzalo Pizarro.

Pizarro, Caballero de Santiago
Si bien tuvo el título de Marques, fue Marqués sin marquesado, sus descendientes tuvieron el título de Marqueses de la Conquista. Sin embargo, es muy posible que le fuera concedido el título de Marqués de los Atavillos, siendo este el título utilizado por el cronista don Francisco López de Gómara en su Historia General de las Indias, capítulo CXXXII.

Caballero de la Orden de Santiago Exp. 6524 Año 1529.

Escudo de la familia de los Pizarro, en Trujillo
Se crió junto a su madre y abuela en la casa del hidalgo Juan Casco. El cronista López de Gómara, con objeto de realzar la culta figura de Hernán Cortés en menoscabo de Pizarro, difundió que siendo muchacho cuidaba cerdos; pero el dato no parece cierto, aunque es muy probable que en algunas ocasiones se ocupara de los animales que tenía la familia. Como era normal entre las gentes humildes de aquella época, Francisco no aprendió a leer ni a escribir y ejerció los oficios de la rama materna, o sea, a labrar la tierra y a comerciar con ropa.

Estatua ecusstre de Pizarro en Trujillo
Cuando cuenta 20 años de edad se alista en los tercios españoles que luchaban en Italia y en 1502, tras su vuelta a España, embarca junto a Nicolás de Ovando, que partía como gobernador a la isla de La Española (Santo Domingo). En 1509 se añade al grupo de Alonso de Ojeda que se disponía a poblar en Tierra Firme y participó en la fundación de la villa de San Sebastián y Santa María de la Antigua (Colombia) y luego en la expedición de Vasco Núñez de Balboa, el primer europeo en divisar el Mar del Sur u océano Pacífico (1513), al que llevó a juicio por orden de Pedro Arias de Ávila, Gobernador de Castilla de Oro (Panamá), y que fue decapitado en enero de 1519. Francisco Pizarro, tras participar en la captura de Nuñez de Balboa, conseguiría el apoyo de Pedrarias para la organización de la expedición que lo llevaría a la conquista del Perú.

Entre 1519 y 1523 se instaló en la ciudad de Panamá, de la cual fue regidor, encomendero y alcalde, lo que le permitió enriquecerse. Conocedor de los rumores que hablaban de la existencia de grandes riquezas en el Imperio Inca, decidió unir la fortuna que había amasado con la de Diego de Almagro para financiar dos expediciones de conquista (1524-1525 y 1526-1528), que se saldaron con sendos fracasos.

A causa de las penalidades sufridas en el segundo intento, Pizarro se retiró a la isla del Gallo con trece hombres, mientras Almagro iba a Panamá en busca de refuerzos.

“Por este lado se va a Panamá, a ser pobres, por este otro al Perú, a ser ricos; escoja el que fuere buen castellano lo que más bien le estuviere”, afirmó el conquistador extremeño cuando se encontraba a las puertas del Imperio Inca. Solo 13 de los 112 hombres decidieron ser ricos y pasar a la Historia

Los “trece de la fama”, junto con ´Pizarro, aprovecharon para explorar parte de la costa oeste de América del Sur, región que denominaron Perú, tal vez por la proximidad del rio Virú, y tuvieron constancia de la existencia de una gran civilización. No obstante, ante la negativa del gobernador de Panamá a conceder más hombres a Almagro, en 1529 Pizarro viajó a España a fin de exponer sus planes al rey Carlos I, quien, en las capitulaciones de Toledo (26 de julio de 1529), lo nombró gobernador, capitán general y adelantado de las nuevas tierras, designación real esta que provocó el recelo y la frustración de Almagro.

De regreso en Panamá (1530), Pizarro preparó una nueva expedición de conquista, y en enero de 1531 embarcó con un contingente de 180 hombres y 37 caballos hacia Perú. Informado de la guerra que enfrentaba al emperador inca Atahualpa con su hermanastro Huáscar, el 16 de noviembre de 1532 el conquistador español se entrevistó en la ciudad de Cajamarca con Atahualpa y, tras exhortarle sin éxito a que abrazase el cristianismo y se sometiera a la autoridad de Carlos I, lo capturó en un sangriento ataque por sorpresa.


Entrada de los españoles en la ciudad del inca Atahualpa
El inca acordó con los extranjeros llenar de oro, plata y piedras preciosas una habitación a cambio de su libertad, pero de nada le sirvió cumplir su parte del pacto, pues Pizarro, reforzado por la llegada de Almagro al frente de un centenar de arcabuceros, acusó a Atahualpa de haber ordenado el asesinato de Huáscar desde la prisión y de preparar una revuelta contra los españoles y ordenó su ejecución, que se cumplió el 29 de agosto de 1533. A continuación se alió con la nobleza inca, lo cual le permitió completar sin apenas resistencia la conquista de Perú, empezando por Cuzco, la capital del Imperio (noviembre de 1533), y nombrar emperador a Manco Cápac II, hermano de Huáscar.

Retrato del inca Atahualpa

Poco después, Pizarro y Almagro se enemistaron por la posesión de Cuzco, y si bien primero unieron sus fuerzas para sofocar la rebelión indígena dirigida por Manco Cápac contra el dominio español (1536), acabaron por enfrentarse abiertamente en la batalla de las Salinas, en abril de 1538. Derrotado y prisionero, Almagro fue procesado, condenado a muerte y ejecutado por Hernando Pizarro, hermano del conquistador (8 de julio de 1538).

Asesinato de Francisco Pizarro
La venganza de los partidarios de Almagro, liderados por su hijo, se produjo el 26 de junio de 1541, fecha en que Pizarro murió asesinado (…”le dieron tantas lanzadas, puñaladas y estocadas que lo acabaron de matar con una de ellas en la garganta”, relata un cronista sobre el amargo final del conquistador extremeño.) en su palacio de Lima (Ciudad de los Reyes*, en Nueva Castilla /Virreinato del Perú), ciudad que él mismo había fundado a orillas del río Rímac seis años antes.



Por "Real Cédula", firmada en Valladolid en 1537 por el Emperador Carlos V y por su madre Doña Juana I, se otorga a la ciudad la capacidad de ostentar un Escudo de Armas.

El Escudo de la Ciudad de los Reyes (Lima) es sin duda alguna en honor del Emperador Carlos V de Austria y Primero de España y de las Indias y de su madre, la Reina Juana, según las iniciales "I" y "K" que significan IOANA y KAROLUS.

El águila se San Juan es un símbolo de los Reyes Católicos y, a su vez, si bicéfala, el símbolo Imperial de Carlos V, en representación del Sacro Imperio Romano Germánico del que fue su titular. La Divisa es: "HOC SIGNUM VERE REGUM EST", que significa "ESTE ES EL VERDADERO SIGNO DE LOS REYES". También, ostenta: "Tres Coronas Reales", dos por sus Reyes y una por sí misma, porque así le fue otorgada.


*El lunes 18 de enero de 1535, Francisco Pizarro fundó la Ciudad de los Reyes, muy pronto conocida como Lima. Sin embargo, esta no fue la primera opción que eligió el conquistador para fundar la capital del Perú. En 1533 escogió el valle de Jauja, pero por la lejanía al mar y al clima frío, la idea fue descartada.
En 1534, Pizarro envió una expedición para buscar un lugar estratégico y fue así como encontraron lo que hoy es Lima. Estaba cerca al mar, pero lo suficientemente retirado como para ser un sitio seguro en caso de ataques. Además, contaba con buen clima, frutales y buenos caminos. Francisco Pizarro bautizó la ciudad con el nombre de Ciudad de los Reyes y las primeras casas se construyeron alrededor de la Plaza Mayor, en las cercanías del río Rímac, y en poco tiempo Lima se convirtió en el centro comercial de las colonias de España.

Según algunos, ese nombre fue elegido por la festividad que conmemora la llegada de los Reyes Magos a Belén, de lo que no hay ninguna prueba docuemntal, ni en el acta de fundación de la ciudad ni en la RC de otorgamineto de escudo de armas; muchos historiadores indican que el nombre se otorgó en honor a Carlos V de Alemania y I de España y de las Indias, y de su madre, la reina Juana.

Nuevo escudo de Armas de Pizarro

Archivo General de Indias (Real Cédula - Madrid, 13 de noviembre de 1529, otorgada a “Francisco Pizarro, adelantado, gobernador y capitán general de la provincia de Tumbes en el Perú, hijo del capitán Gonzalo Pizarro, por la que se le concede un escudo de armas que podrá usar en su casa, sin perjuicio de las concedidas a sus antecesores, en atención a sus grandes y dilatados servicios hechos a la Corona en las Indias".



El blasón concedido por Carlos V está  compuesto por: Un águila negra con una corona, la cual abraza dos columnas y la ciudad de Tumbes que Pizarro halló, con un león y un tigre como centinelas de la puerta principal. En el mar se aprecian balsas tumbesinas y unas decoraciones con ganado de ovejas y llamas; con la inscripción: “Karoli Cesaris auspitio el tabore ingenioac impesa ducis Picarro inventa et pacata”. (Descubierta y fundada por el capitán Pizarro, bajo el auspicio y trabajo, ingenio y asistencia del Emperador Carlos, éste descubre y pacifica).

El Escudo de Armas de Francisco Pizarro Reflejo de la Conquista del Peru


Escudo de Francisco Pizarro en la Catedral de Lima (Perú)
PALACIO DE LOS PIZARRO (Marqués de La Conquista) en TRUJILLO (CÁCERES)


Levantado a partir de 1560 por el maestro de cantería Sancho de Cabrera sobre las antiguas Carnicerías Municipales y las casas de don Gonzalo Pizarro, padre de los conquistadores, el palacio de La Conquista fue residencia de don Hernando Pizarro y Vargas y doña Francisca Pizarro Yupanqui, hermano e hija respectivamente del conquistador del Perú, don Francisco Pizarro. Su gran balcón en rincón y esquina, a modo de poste, domina sendas fachadas. El escudo superior recupera la tipología del relieve historiado, narrando en unas pocas escenas uno de los episodios más relevantes de la historia de la humanidad: los barcos de Túmbez, las murallas de El Cuzco, Atahualpa y los caciques incas, rememoran el papel de los Pizarro en la conquista del Imperio del Tawantinsuyo.

Su interior, como sus fachadas exteriores, fue ideado y trazado dentro del más rancio y heterodoxo renacimiento extremeño, incorporando así soluciones decorativas italianas e indígenas con otras propiamente castellanas, especialmente en lo relativos a los cortes de cantería de sus huecos, capialzados y escaleras.

martes, 12 de enero de 2016

Hidalguía. “nobleça que uiene a los omes por linage […]” (Partidas, II, 21, 3)


Por su interés y relación directa con la temática aquí tratada, reproduzco en el blog la entrada de Juan Cartaya Baños en su blog Aristocracias, sobre la Hidalguía (11/1/2016). Especialmente interesante el artículo de Jorge Pérez León.

Ejecutoria de Francisco de Molina (vecino de Hinojosa de la Orden)
No es la primera vez que, de forma directa o indirecta nos referimos a ella, a la hidalguía, esa “nobleça que uiene a los omes por linage […]” (Partidas, II, 21, 3). Y para abundar más sobre ella, dos materiales más que interesantes: una ejecutoria más de las muchas que conforman los fondos de nuestra Biblioteca Nacional (es decir, la resolución favorable de un pleito de hidalguía en la Chancillería o tribunal superior, que contaba con una sala específica, la de los Hijosdalgo, para tal fin), en este caso concreto la ejecutoria de Francisco de Molina, vecino de Hinojosa de la Orden, con maravillosas miniaturas de estilo manierista procedentes del reinado de Felipe III (se trata de un traslado de 1603 del pleito original, litigado en Granada en 1580).

Ejecutoria de Hidalguía de Diego de Ceballos, 1567


Un hidalgo no debe a otro que a Dios o al Rey nada,

ni es justo, siendo hombre de bien,

se descuide un punto de tener en mucho su persona.
                       
El Lazarillo de Tormes (1554)

Como complemento y recién horneado, el artículo La hidalguía en Castilla y América: Luces y sombras del debate historiográfico, de la mano de Jorge Pérez León (Universidad de Valladolid). Espero que disfruten ambos enlaces y les sean de utilidad.

sábado, 9 de enero de 2016

Requisitos para pertenecer a la Real Asociación de Hidalgos de España



La pertenencia a la Real Asociación de Hidalgos de España (RAHE) puede ser como  Noble Inscrito o como Noble Asociado. La diferencia entre una y otra modalidad radica en los derechos inherentes a la condición, ya que los nobles asociados, al abonar una cuota, tienen una serie de derechos de los que carecen los solo inscritos, que no la abonan. Desde el propio nacimiento se puede figurar como noble.

En el Padrón de Nobles de España, que realiza la RAHE, podrá figurar cualquier persona, de nacionalidad española, que lo solicite, presentando las pruebas de nobleza y siguiendo el trámite de aprobación establecido para los nobles asociados en sus Estatutos. En estos casos, podrán establecerse acuerdos de convalidación de la prueba nobiliaria con otras corporaciones que garanticen el rigor en la revisión de dicha prueba y en la aplicación de la legislación y jurisprudencia nobiliaria, y en particular con aquellas a las que les es aplicable la Real Pragmática de Felipe IV, de 10 de febrero de 1623. También podrán ser inscritas como nobles aquellas personas que no siendo de nacionalidad española ostenten, con todos los requerimientos legales, un Título de Reino de España.


Para pertenecer a la Real Asociación de Hidalgos de España, el solicitante deberá probar su condición de noble, según lo establecido en los Estatutos y que se ajustará en todo a lo establecido en la legislación, doctrina y jurisprudencia nobiliaria española.

La Real Asociación de Hidalgos de España distingue los dos tipos de nobleza:

La nobleza de sangre o hidalguía: es aquella que se tiene por el hecho de haber nacido de padre hidalgo con capacidad para trasmitir esta condición a sus hijos. Las esposas de los hidalgos poseen la condición de hidalgas.

La nobleza de privilegio: es la que emana de la voluntad del Soberano. Esta nobleza puede ser otorgada a una persona en particular o de forma genérica a los miembros de una Orden o Institución, civil o militar. Este privilegio puede otorgar nobleza personal, hereditaria, o con las condiciones y limitaciones que el Soberano determine. En cualquier caso, la nobleza de privilegio estará otorgada de forma explícita y, si es genérica, recogida en la legislación y aplicada en la jurisprudencia nobiliaria.
Los Títulos del Reino llevan anejo el privilegio de nobleza transmisible, por línea de varón, para aquellos poseedores del Título que no fuesen nobles por nacimiento.

La posesión de la nobleza de privilegio durante tres generaciones consecutivas, por línea de varón, da origen a la nobleza de sangre.

Diploma de ingreso en la RAHE de Lucía Huidobro (2014)

La nobleza de sangre habrá de probarse mediante tres actos positivos de nobleza en antepasados o colaterales de estos, por el linaje de varonía, del solicitante a ingreso en la Asociación. Ante esta norma básica del derecho nobiliario español únicamente se aceptarán las excepciones que hayan sido reconocidas y aceptadas en sentencia firme por los Tribunales competentes en materia de posesión y propiedad de la nobleza.

En el caso de presentar una Carta Ejecutoria o Real Provisión de Hidalguía dictada por las Chancillerías castellanas o Documentos de valor similar de los Organismos judiciales de los otros Reinos, Condados y Señoríos de España, basta con esta prueba que será calificada como plena.




martes, 5 de enero de 2016

Heráldica Imaginaria. Escudos de Armas "atribuidos" a los Tres Reyes Magos


Dentro de la "heráldica imaginaria" se incluyen las armas que se atribuyen a personas, entidades o cosas, reales, míticas o imaginarias, que no las pudieron o pueden tener, o que si las tuvieron realmente se desconocen, o que por diferentes circunstancias ni las pudieron, ni las pueden asumir. 

Durante la Baja Edad Media se otorgaron algunos escudos de armas (Imaginarios) de personajes históricos, mitológicos y bíblicos que vivieron mucho antes de la aparición de la Heráldica, como es el caso de los Tres Reyes Magos*.

El 23 de julio 1164 fue un día de gran importancia para Colonia (Alemania): De acuerdo con la “Crónica Real de Colonia”, escrita unos 50 años más tarde, el arzobispo Rainald von Dassel entró en la ciudad acompañado con el sonido de las campanas y los vítores de la población. El motivo: Traía las “supuestas” reliquias de los Reyes Magos "a Colonia para la gloria eterna de Alemania".




Este hecho convirtió a Colonia en un importante centro de peregrinación, lo que se tradujo en importantes beneficios para la ciudad y como resultado de ello, es por lo que, ya desde finales del siglo XV, aparecen tres coronas de oro en el Jefe de su escudo de armas.

Escudo de Armas, antiguo (1527), de Colonia
Escudo actual, de la ciudad de Colonia
Blasón: "Jefe en gules donde aparecen representadas tres coronas en oro de tres hojas, en campo de plata aparecen once llamas en sable (5:4:2)".

Las tres coronas representan al regalo del emperador Federico I Barbarroja, llamado Rotbar en alemán y Barbarossa en italiano, ya que este emperador conquistó el norte de Italia (como botín de la destrucción de Milán). El regalo del emperador para Colonia consistía en las supuestas reliquias que contenían a los tres Reyes Magos. Las once llamas, es debido a Úrsula y sus vírgenes, martirizadas en el siglo V d. C. en la ciudad cuando era asediada por los hunos.

Este escudo se remonta a 1475, cuando la ciudad se convirtió en Ciudad Libre Imperial. Colonia, junto a Lübeck fueron las fundadoras de la Liga Hanseática y los colores de la Hansa fueron el rojo y el blanco, por eso los esmaltes de los campos del escudo son en gules (rojo) y plata (blanco).

Reyes Magos por David Fermandes
Esto es curioso, pero ¿quién habría pensado que los Reyes Magos tenían escudos de armas? Pues sí, aunque sean atribuidas (imaginarias). He aquí las pruebas:

Armorial de Gelre

El Armorial de Gelre (en holandés:Wapenboek Guelders) es un armorial escrito entre el 1370 y el 1414. La mayoría de historiadores atribuyen la autoría al heraldo Claes Heinenszoon, llamado Gelre, que le da nombre. El libro muestra 1.755 escudos de armas en color de toda Europa. Actualmente está depositado en la Real Biblioteca de Bélgica.

Armorías de los Reyes Gaspar, Melchor y Baltasar, del Armorial de Gelre
 El Codex-Ingeram

También conocido como "Cotta Codex", según uno de sus anteriores propietarios, es un libro de heráldica del duque de Austria Albrecht VI., Fechado en 1459. Hoy en día, está en la posesión de la colección de armas del Museo de Historia del Arte en Viena.

Codex Ingeram
Libro de heráldica Wernigerode

El libro de heráldica Wernigerode (también conocido como Schaffhausen), se considera que es el libro mejor conservado de la heráldica del siglo XV, entre 1486 y 1492. En un principio consistía en dos volúmenes, el segundo de los cuales se perdió. Un tercer volumen con el índice de nombres incluidos en los volúmenes 1 y 2 está en préstamo permanente a la Universidad y Biblioteca Estatal de Halle, como depósito del Príncipe Stolberg-Wernigerode.

Libro de heráldica Wernigerode

Y, finalmente, también en el Libro de heráldica, el Codex Haggenberg

Hans Haggenberg vino al mundo en 1450 y entró en el servicio del Abad de St Gallen, Ulrich Rösch donde fue empleado por lo menos hasta 1488. Durante este período se creó la única obra con certeza que se le atribuye, el libro de heráldica, el Codex Haggenberg, (Codex 1084 de la biblioteca de la abadía St. Gallen). En el libro se describe a sí mismo como autor de la obra y ciudadano de St. Gallen.

Codex Haggenberg
Asignación a posteriori de escudos de armas

Uno se puede preguntar: ¿Cómo puede ser esto?, pues el período heráldico no comienza hasta el siglo XII. Sin embargo, durante la Edad Media y la Edad Media tardía también se otorgan escudos de armas de personajes históricos, mitológicos y bíblicos que vivieron mucho antes de este tiempo. En la edición de 1705 del Libro Siebmacher de heráldica hay escudos de de armas incluso de Adán, Alejandro Magno, Julio César, el rey Arturo y Carlomagno:


Algunos escudos de armas imaginarios

*Nota. Por su curiosidad, me permito aquí reproducir, en parte, la entrada del Dr. Rolf E. Sutter  en el “blog proheráldica" sobre este tema

Además de lo que ha sucedido en heráldica, ocurre lo mismo en la genealogía y, así, La literatura genealógica cuenta a menudo con orígenes míticos de un linaje con el plan común de legitimarlo o enaltecerlo. No son pocos los autores de tiempos pasados que han inventado ascendencias y entronques a los más grandes personajes de la historia del mundo ya revelando, por ejemplo, que los Castillos tienen un origen divino en San Cornelio Centurión (Espinosa de los Monteros); o los Peña, en uno de los tres Reyes Magos “y quien sabe si no en los tres” (Pardo de Guevara y Valdés); los Caamaño, en los reyes de Troya (Montells); los Saavedra, los Sotomayor y los Rivera descendían de Hércules (Pellicer de Tovar).
Acaso uno de los límites más sorprendentes de la adulación sea el de convertir al duque de Lerma en nada menos que el 121er nieto de Adán, añadiendo —acaso porque le parecía poca cosa al autor— que además lo era por línea ininterrumpida de varón (Pardo de Guevara y Valdés), y permitiéndole contar en su genealogía además a Matusalén, a Noé, a Eneas, etc. (Feros)