sábado, 18 de febrero de 2017

Antonio de Ulloa. Ilustre marino y científico


Participó en la expedición pionera a Quito (Ecuador) para medir un arco meridiano y determinar la forma de la Tierra. Fundó el Museo de Historia Natural de Madrid y tuvo gran influencia en la creación del Jardín Botánico. 

Descubrió el platino, organizó el primer laboratorio metalúrgico de España y creó en Cádiz el Observatorio Astronómico. Es autor de numerosos escritos, entre los que destaca Noticias Americanas y Relación Histórica del viaje a América Meridional, con una descripción geográfica completa y precisa de la mayor parte de América del Sur, así como de sus habitantes e historia natural.

Antonio de Ulloa y de la Torre Guiral. Nació en Sevilla, en enero de 1716 y falleció en la Isla de León (actual San Fernando, Cádiz) en julio de 1795, ostentando el cargo de Director General de la Real Armada.
 
Retrato de Antonio de Ulloa
Sus padres fueron don Bernardo de Ulloa y Sosa y doña Josefa de la Torre Guiral, él economista y regidor perpetuo del Ayuntamiento de Sevilla, de familia noble e hidalga sevillana, oriundos de Extremadura y Galicia y radicados en Sevilla desde el año de 1480. Se educó estudiando en centros de altos estudios, como era el Colegio de Santo Tomas de los padres Dominicos, a los que se accedía por una estricta selección académica y severas pruebas de nobleza. Contrajo nupcias en Lima, con la dama criolla Francisca Remírez de Laredo y Encalada, hija del Conde de San Javier y Casa Laredo, con quien tuvo seis hijos. Su hermano Fernando sería  ingeniero jefe de las obras del Canal de Castilla.

Se desplazó a Cádiz, a la edad de trece años, con la intención de entrar en la Real Compañía de Guardiamarinas, impulsada por José Patiño, pero al llegar estaba completa y sin poder admitir a nadie más, por lo que decidió embarcarse, llevado por su ardor marino, en la escuadra de galeones al mando de don Manuel López Pintado, como aventurero y a su costa. A su vuelta a España ingresó, en 1733, en la Real Compañía, siendo un alumno muy destacado.

Fue elegido para la expedición francesa, que tenía la misión de medir el meridiano en el ecuador, mientras que otra lo efectuaría en el norte de Europa. La expedición estaba programada por el gobierno francés y a la cabeza de ella su rey Luis XV; se trataba de pedir permiso al español para la libertad de movimientos en nuestras posesiones de América.

Corría el año de 1734 cuando Felipe V pidió al secretario de Marina e Indias, don José Patiño, que propusiese a “uno o dos sujetos españoles, inteligentes en la matemática y astronomía”, para que les acompañasen. Patiño eligió para la empresa a dos guardiamarinas, que prácticamente habían comenzado sus estudios, siendo designados, el alicantino don Jorge Juan y Santacilia y el sevillano Antonio de Ulloa, que tenían en esos momentos y respectivamente veintiún y dieciocho años de edad; los dos fueron ascendidos por orden superior de guardiamarinas a tenientes de navío, un salto de cuatro escalones en el escalafón, asignándoseles un sueldo apropiado con su nuevo quehacer.

Cruzaron el océano Atlántico, desembarcando en Cartagena de Indias, y llegaron a Quito, en mayo de 1736, donde dieron comienzo a sus mediciones, que terminaron en 1744, ya que además llevaban el encargo de Zenón de Somodevilla, ministro de Hacienda, Guerra, Marina e Indias, de que se realizase un estudio verdadero de la situación de las colonias, que incluía todas las materias relacionadas con ello, como el estado político militar, naval, ejército, plazas, arsenales, conducta de los jefes y demás empleados, administración de justicia, costumbres de los habitantes, en particular de los indígenas, etc., para a su vuelta informarle al punto.

A su regreso a España, su fragata fue apresada por los ingleses, quedando prisionero y Ulloa fue desvalijado de toda su documentación científica (la que pudiera ser comprometida la había tirado al mar); cuando llegó al Reino Unido, Ulloa fue declarado libre por el conde de Sándwich, ministro a la sazón, ordenando que se le devolvieran todos los documentos, manifestando, que el estar en guerra las dos naciones no debía entorpecer el progreso de la ciencia. En desagravio fue nombraron académico de la Real Sociedad de Londres. La Real Academia de Ciencias de París también lo recibió como miembro correspondiente.

A su regresó a Madrid, el Rey, maravillado por los trabajos de ambos marinos y científicos, quiso premiarles y lo hizo ascendiéndolos a capitanes de fragata, al mismo tiempo les encargaba que juntos realizaran la escritura de sus trabajos en América, tanto la parte científica como la histórica; se partieron el trabajo y Ulloa cogió la parte histórica.

Observaciones astronómi-cas y phisicas (1748)
 La vocación científica de Ulloa no declinó nunca, y así lo demuestran los numerosos escritos que elaboró a lo largo de su vida. Llevado por si inquietud y por sus conocimientos, los aprovecho prestando grandes y diferentes servicios a España: dio los primeros paso en el conocimiento de la electricidad y del magnetismo artificial; hizo visible la circulación de la sangre en colas de peces y varios insectos; descubrió las propiedades del platino, siendo el primero en descubrirlo y traerlo a Europa; descubrió conchas marinas en la cordillera de los Andes; dio las primeras noticias sobre el árbol de la canela y la del caucho; perfeccionó la imprenta, el arte de grabar en cobre y piedra, la relojería y así mismo la cirugía, siendo elegidos por él jóvenes que con su dirección salieron a Suiza, París y Holanda, para su mejor instrucción; realizó el proyecto del canal de navegación y riego de Castilla.

En 1755, durante su estancia en Suecia, fue elegido miembro de la Real Academia Sueca, como reconocimiento a su valía y talla de gran científico. El prestigio alcanzado por Antonio de Ulloa hizo que la corona española le confiara cargos de gran responsabilidad en tierras americanas Realizó numerosos viajes, participó en varias campañas y recibió varios cargos, entre ellos el de gobernador del territorio minero de Huancavélica en el Perú en 1758: Años más tarde fue nombrado gobernador de La Luisiana y en 1766 también se hizo cargo como gobernador de La Florida. En 1769 fue ascendido a jefe de escuadra. Recibió la Encomienda de Valdecarávanos, en la Orden de Calatrava, además de la que ya tenia de Ocaña, en la de Santiago.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Juan de Contreras. Su magnífico Palacio en Ayllón (Segovia)

Marinero de la 1ª expedición de Colón, manda reformar la antigua casa de Álvaro de Luna en Ayllón (Segovia), convirtiéndola en la casa-palacio de Contreras, más tarde propiedad de los marqueses de Villena.


Juan de Contreras (cuyo nombre completo es Juan de Ayllón y Contreras Vázquez de Cepeda), en 1492, embarcó con Cristóbal Colón en su primer viaje, y al regreso del mismo reformó y levantó la fachada en lo que entonces popularmente se llamaba casa de Álvaro de Luna.Este personaje parece ser que fue regidor de Segovia, que estuvo presente en la coronación de la reina Isabel I, en el atrio de San Miguel el 13 de diciembre de 1497 y, posteriormente, residió en Ayllón, en su Casa-Palacio y casó con Ana de Ovalle y falleció en el año de 1527, estando enterrados ambos en la iglesia de San Miguel de Ayllón.


Pedro González de Contreras, montero mayor de Enrique III e hijo de Fernán González  de Contreras, Maestresala del Rey Don Pedro, casó con doña María García Palomeque, hermana de don Juan, obispe de Osma y Canciller  de  Castilla, y viuda de Gil Blázquez de Segovia. Pedro, casó en segundas nupcias con doña Urraca González Dávila, señora de Narros, Villatoro y Navamorcúende, con la cual tuvo numerosa sucesión, copiosa en Avila, Ayllón y en Segovia. Fueron sus moradas el magnifico  palacio de Polentinos, en Avila, el de Juan de Contreras, en Ayllón y la casa que, en Segovia es Museo Provincial. Usaban como armas los bastones y la muralla invertida de los  Contreras, ésta a  veces en su posición  natural.

En Ayllón (norte de Segovia), que fue señorío concedido por el trastámara Juan II a Don Álvaro de Luna, quién en 1423 sería nombrado Condestable de Castilla, se encuentra un bello palacio que hizo construir/reformar en 1497 el “muy venturoso hidalgo” Don Juan de Contreras, como indica el grabado en su fachada “REINANDO EN CASTILLA Y EN ARAGÓN LOS MUY ALTOS PRÍNCIPES DON FERNANDO Y DOÑA ISABEL ESTA / CASA MANDO HACER EL MUY VIRTUOSO FIJODALGO: JUAN DE CONTRERAS EL AÑO DE MCCCCXCVII”.

 Fernando de Antequera, luego rey de Aragón, era en el año 1411 señor de Ayllón.

Popularmente es conocido como el palacio de don Álvaro de Luna, afirmación ésta alejada de la realidad, ya que don Álvaro murió en 1453 y la construcción de este edificio tuvo lugar 44 años después, en 1497, aunque parece ser que se hizo la obra sobre una antigua casa que llegó a habitar el Condestable en algún momento, levantando además la fachada principal, reformada posteriormente, en 1622, por dos hermanos, Marcos y José Salamanca, ambos maestros canteros, uno de Cuellar y el otro de Fuentidueña. Llama la atención su fascinante fachada de estilo gótico tardío o plateresco, con una portentosa puerta de madera bajo un dintel de grandes dovelas, todo ello abrigado por un cordón franciscano, y en la que destacan tres blasones tumbados hacia la izquierda y una interesante inscripción gótica (se puede ver en la figura) cincelada en los sillares que hay sobre el dintel de la puerta de acceso.


Este palacio fue propiedad, años más tarde, de Diego López Pacheco y su esposa Luisa Cabrera y Bobadilla, marqueses de Villena. En la guía de turismo se dice que los escudos de su fachada, son de los dichos marqueses, lo cual no debe ser cierto puesto que aparece un único cuartel en los tres escudos, el muro almenado que representa el linaje de los Contreras, que en algunas ocasiones (en algunos escudos, según el linaje) se representa a la inversa (a la contra). Los marqueses de Villena fueron dueños del palacio desde principios del siglo XVII hasta el XVIII. Esta casa-palacio, que sufrió un incendio en 1945, está declarada monumento histórico-artístico, incluida su huerta-jardín, por Decreto de 17 de Julio de 1969.

Nota: El Palacio de Juan de Contreras de Ayllón tiene una réplica casi idéntica en el Pueblo Español, situado en Montjuic (Barcelona), construido en 1929, en el marco de la Exposición Internacional de Barcelona.

Según la web: Linaje Contreras, se indica sobre este personaje y su casa-palacio

Lo cierto es que el Palacio Contreras se creó a partir de la unión de dos casas, una de ellas propiedad de Mohamed Montejo, moro y vecino de Ayllón que, en 1420, establece un censo a favor del Cabildo Eclesiástico, que varios años mas tarde, pasa a la familia de Juan Martínez y la otra casa pertenecía a Luisa Martínez hermana del anterior, pasando mas tarde a Gracian el judío que, tras su expulsión, pasó al poder del Cabildo de Ayllón. 

Juan de Contreras se hace cargo del censo y de la casa, manifestando que tomó las dos casas, para toda su vida, la de su mujer y de sus hijos y nietos directos por línea de familia. Se reedificó una nueva fachada, en las que se colocaron los escudos Contreras. El Palacio al que también se le atribuyen cantidad de autores, fue construido por el Maestre Abadlla o Abdulla y su hijo Idarcos, vecinos de Segovia, que pleitearon en la Real Chancillería de Valladolid. Los gastos principales del Palacio ascendieron a 42.506 maravedíes y un ducado. La casa Palacio fue comprada dos siglos mas tarde por Francisco Rodríguez Blanco, Mayordomo del Marqués de Villena, heredada por su hija Matea Ramírez, para pasar a su sobrino José Ramírez Ramos. 

Juan de Contreras tuvo que realizar Ejecutoria de Hidalguía, para si y su hijo Francisco, casado con Francisca Velosillo, en la Real Chancillería de Valladolid; la acusación se basaba en que tanto el como sus antecesores eran hijos incestuosos y nefarios (detestables). Este pleito dio lugar a que por expreso mandato del Rey Carlos I, fueran obligados a la parte demandante y demandada a presentarse personalmente en la Real Chancillería de Valladolid y al no poder demostrar lo denunciado se obligó al Fiscal Rui de Antezana y al Concejo de la Villa de Ayllón a pagar la totalidad de las costas y la obligación de la devolución total de los bienes confiscados a su hijo Francisco. 

A Francisco le fue ratificada su Ejecutoria el 16 de mayo de 1551, y a sus sucesores 1670,1724, 1726, 1727. Queda por señalar una característica de esta familia, procedente de Jaramillo de los Caballeros en Burgos, que después de un pavoroso incendio paso a llamarse Jaramillo Quemado, de donde eran señores y originarios los Contreras o Jaramillo de Contreras, como consta en el Libro de las Behetrias. En esta línea indistintamente el hombre o la mujer utilizaron los apellidos Jaramillo, Xaramillo, Contreras, o el compuesto Jaramillo de Contreras.

lunes, 13 de febrero de 2017

El Rey y Vargas Llosa animan a promover y defender el español


El Rey Felipe VI, acompañado por la Reina Letizia, y el Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa han clausurado el acto de presentación de las conclusiones de 'El valor económico del español', el proyecto con el que la Fundación Telefónica lleva una década promoviendo y analizando la importancia de la lengua española. 

Álvarez-Pallete, Méndez de Vigo, Felipe VI, Doña Letizia, Alierta y Vargas Llosa

Los Reyes de España, junto al Presidente de Telefónica, José Mª Álvarez-Pallete, el ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, el Presidente de la Fundación Telefónica, César Alierta y el Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa.

 

El presidente de Fundación Telefónica, César Alierta, ha apuntado que “los efectos reales económicos del español son inconmensurables y lo van a ser cada vez más”.

 
“Es nuestra obligación cuidar, defender y promover nuestra lengua” ha asegurado durante su intervención el premio Nobel de Literatura Vargas Llosa, quien ha subrayado que el español posee una actitud flexible para renovarse y adaptarse a las actitudes cambiantes de la vida. “


El ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, auguró que "el siglo de oro del español está por llegar".


Por su parte, su Majestad Felipe VI ha querido destacar que el alcance del español supera las dimensiones de los países hispanohablantes: “567 millones de personas habla nuestra lengua en todo el mundo y se estima que en 2050 serán 750 millones”.El Monarca destacó que "el español goza de muy buena salud y ha llegado al siglo XXI fortalecido", porque "ha superado con éxito tres grandes desafíos: sobrevivir al paso del tiempo, rebasar las limitaciones geográficas y mantener su unidad dentro de la diversidad". En su opinión “Nuestro idioma constituye una seña de identidad colectiva y una fuente de riqueza económica de primer orden”, ha concluido el jefe del Estado, motivo por el cual todos los españoles “somos responsables de seguir cuidándola”.


Los Reyes Felipe y Letizia durante el acto de cierre del proyecto de investigación

Dentro del proyecto 'El valor económico del español', dirigido por el catedrático de Economía Aplicada José Luis García Delgado y patrocinado por la Fundación Telefónica, que acaba de cumplir diez años, se han publicado 14 títulos sobre la importancia de la lengua española, en los que han participado más de 200 autores. Ha situado nuestra lengua en el mapa internacional a través de su cuantificación económica, con el fin de apoyar un diseño para una mejor política de proyección internacional de una lengua hablada hoy en día por más de 550 millones de personas en todo el mundo.

Libro: Valor Económico del Español

El español es la segunda lengua materna del mundo, tras el chino mandarín; la segunda lengua de comunicación internacional, también en la Red, tras el inglés; y la segunda lengua adquirida en los países de lengua no inglesa.

viernes, 10 de febrero de 2017

Jerónimo de Ayanz Beaumont: Militar e Inventor en el Siglo de Oro


Hombre culto, polifacético y emprendedor, conocido como el “caballero de las prodigiosas fuerzas”, fue un destacado hidalgo navarro, miembro de la vieja nobleza, que sirvió como paje real en su adolescencia y que destacó como militar en los Tercios Reales, músico, pintor, cosmógrafo, pero, sobre todo, como inventor en los reinados de Felipe II y Felipe III. 


Jerónimo de Ayanz
Jerónimo de Ayanz y Beaumont, (Guenduláin, Navarra; 1553 – Madrid; 1613), Participó, desde 1571, en diversas acciones militares en el Mediterráneo, los Países Bajos y la conquista de la isla Tercera en la incorporación de Portugal, recibiendo en 1579 el hábito de la Orden de Calatrava y en 1582 la encomienda Calatrava de Ballesteros, cerca de Ciudad Real, por evitar un atentado contra el Rey Prudente; varios años más tarde, en 1595, recibiría la encomienda de Abanilla, cercana a la ciudad de Murcia donde residía entonces. Entre ambas, obtenía unas rentas de de más de un millón de maravedís, una fortuna considerable para la época.
 
 Hijo de Carlos de Ayanz de Navarra Góngora (15201568), montero mayor del rey y capitán de la guarnición de Pamplona, que intervino activamente en las campañas de Francia al lado de Felipe II y participó, entre otras muchas, en la decisiva batalla de San Quintín (1557), y de Catalina de Beaumont y Navarra Porres.


Torre del Palacio cabo de armería de los Ayanz (Lónguida)
La crianza de Jerónimo y sus hermanos estuvo a cargo de su madre, que inculcó a sus hijos los principios de una educación propia de su rango. Pasó la infancia en el señorío que poseía su familia en Guenduláin, cerca de Pamplona, hasta que en 1567, al no poder optar al gobierno del señorío ya que no era el primogénito, fue a servir al rey Felipe II como paje. En la Corte recibió una educación esmerada y se le instruyó en las dotes miliciales, en las letras y las artes y, también, en las matemáticas que, posteriormente, le servirían para sus estudios de cosmografía.



Ayanz, a la edad de 31 años, emparentó con una de las familias de mayor abolengo de la ciudad de Murcia: los Dávalos y Pagán. La mujer escogida fue doña Blanca Dávalos Pagán y Aragón y para casarse, el caballero tuvo que pedir la correspondiente licencia a la Orden de Calatrava a la que pertenecía. El 22 de diciembre de 1584 se realizó el matrimonio, pero Blanca murió al poco tiempo y entonces tuvo que iniciar los trámites para casarse con una hermana menor de Blanca, llamada Luisa, lo que efectuó el 30 de agosto de 1586, y con la que tuvo seis hijos, pero cuatro de ellos no llegaron a la pubertad.

Con ocasión de las disputas que tuvieron lugar en el reino de Navarra a mediados del siglo XV, los de este linaje se declararon decididos partidarios del bando beamontés, llamados así por su caudillo, don Luis de Beaumont, cuyo apellido es el segundo de Jerónimo, rival del agramontés, que defendía los legítimos derechos del Príncipe de Viana (Carlos) frente a su padre Juan II de Navarra. Así, en 1453 Carlos de Ayanz (Señor de Mendinueta) hizo prisionero en acto de guerra al Adelantado mayor de Castilla don Fernando de Rojas, y aunque con arreglo a los usos de la época podía haber obtenido una cuantiosa suma por su rescate, prefirió canjearlo por la libertad del Príncipe, al que el rey Juan II tenía preso en Zaragoza.

En el año 1481, los de Ayanz, señores del palacio de Guenduláin, fueron muertos a traición por los Artiedas, sus primos carnales en una cena. Los del linaje de Ayanz, que eran muchos, se pasaron entonces al bando del Mariscal de Navarra porque el Conde de Lerin había acogido en su casa a los fascinerosos. Francés de Ayanz, señor del palacio de Guenduláin, abuelo de Jerónimo, disputó la jurisdicción del pueblo en 1540, pero se declaró que era del rey por sentencia del Consejo.

Varios de los antepasados de Jerónimo destacaron al servicio de Carlos V y de Felipe II. Su abuelo paterno, Francés de Ayanz, luchó contra los franceses que habían invadido Navarra en 1521, en la batalla de Noaín, llevando a su cargo su propio ejército. 

También luchó contra los franceses su padre, Carlos de Ayanz, dirigiendo bajo su mando a la gente de Pamplona y su comarca. y dos de sus tíos estuvieron consagrados al servicio del rey.
Jerónimo de Ayanz es considerado por algunos como el "Da Vinci español", por destacar en una gran diversidad de materias durante el Siglo de Oro. En muy pocos años realizó un gran número de innovaciones y, además, pudo verificarlas en la práctica, algo que no siempre realizó Leonardo da Vinci, el gran genio del Renacimiento. Pero no solo era un genio, sino que también era un hombre muy fuerte.... se dice que era capaz de horadar con su dedo un plato de plata, de sostener a un caballo mientras era azuzado por su jinete o, una vez, de arrancar de cuajo el enorme portalón de un convento.

Ayanz tuvo una activa vida militar y política. Participó con heroísmo en varios combates (en Túnez, Flandes, Portugal, Azores, La Coruña), llegando a desmantelar una conjura francesa para asesinar en Lisboa a Felipe II.

Ocupó asimismo los cargos de regidor de Murcia (1587) y gobernador de Martos en Jaén (1595). En el año 1597, fue nombrado administrador general de las minas españolas, lo que le permitió visitar más de 550 minas, teniendo la oportunidad de poner en práctica algunos de sus inventos. Entre ellos había dos ingenios de vapor, destinados respectivamente a purificar el aire y bombear el agua dentro de las explotaciones mineras, lo que constituye la primera aplicación conocida del vapor a una actividad industrial, mucho antes que la patente del inglés Thomas Savery (1698), que mejorada dio lugar a la máquina de James Watt.

Máquina de vapor de Ayanz
A lo largo de su vida, Ayanz fue autor de 48 inventos, reunidos en un privilegio (patente) de 1 de noviembre de 1606 archivado en Simancas (Valladolid), con los que pretendía la mejora de un importante sector para la economía española del momento, como era el de la minería, en la península y en los territorios del Nuevo Mundo. Ayanz también realizó varios originales diseños y prototipos de submarinos y equipos de buceo, algunos de los cuales fueron probados con éxito en el río Pisuerga, en Valladolid, ante los reyes Felipe III y Margarita de Austria, la Corte y un gran número de curiosos. Este hecho sucedió en 1602 y no se volvió a repetir hasta el siglo XIX, en Inglaterra.

martes, 7 de febrero de 2017

Rafael del Riego. Militar y político liberal español


Uno de los grandes defensores de las libertades civiles en España, convirtiéndose en mártir de la represión política contra el liberalismo. Durante los seis años de gobierno absolutista de Fernando VII, se unió a la masonería. Posteriormente conspiró junto a otros liberales para reinstaurar la Constitución de 1812. 

Dio nombre al famoso himno de Riego, adoptado por los liberales durante la monarquía constitucional y, más tarde, como nacional de España por la Segunda República (1931-39).


Rafael (José María Manuel Antonio) del Riego y Flórez Valdés nació en Tuña (concejo de Tineo / Asturias), el 7 de abril de 1784, en el seno de una familia hidalga, de nobles apellidos pero de escasos recursos, aunque en ella su padre, don Eugenio Antonio del Riego Núñez, Administrador General de los Correos del Principado y literato distinguido, había reunido una gran biblioteca. Su madre: Flórez Valdés

Escudo en su casa natal (en Tuña)
Como descendiente de la línea varón de la Casa de Cabo de Río, cosa esta de la que jamás dejaban de hacer alusión a tan rancia estirpe añadida a lo de "... hijosdalgo notorios de casa y solar conocidos, armas poner y pintar...", Rafael recibiría una esmerada educación y seria destinado a formar parte de la Milicia.

Tras graduarse por «Leyes y Cánones» en la Universidad de Oviedo en 1807, se trasladó a Madrid, donde se alistó en la Guardia de Corps. Con la invasión francesa de España, en abril de 1808, el general Murat, por haber desobedecido sus órdenes, le confinó en Aranjuez, de donde logró escapar sin dificultas. Se fugó hacia Asturias, donde su padre había sido nombrado miembro de la Junta Suprema de Asturias.

Iniciada la Guerra de la Independencia, el 8 de agosto de 1808 ascendió a capitán en la división del general Acevedo y al poco tiempo fue nombrado su ayudante. El 10 de noviembre de 1808 tomó parte en la batalla de Espinosa de los Monteros (Burgos), en la que las tropas españolas sufrieron una importante derrota y, tratando de proteger y salvar la vida del general, fue hecho prisionero el 13 de noviembre de 1808 y después deportado a Francia, donde conoció las teorías liberales más radicales. Cuando fue liberado, entró en contacto con la masonería en Francia. Viajó también por Inglaterra y Alemania, y en 1814 regresó a España, reincorporándose al ejército con el grado de teniente coronel. Juró la Constitución de 1812 ante el general Lacy antes de que fuera derogada por Fernando VII.

En 1819 se reunió en Andalucía un ejército destinado a sofocar la sublevación de las colonias en América, y restablecer allí el dominio colonial español, que las rebeliones de los criollos habían eliminado. Riego estaba al mando del 2º batallón asturiano. Varios oficiales habían decidido aprovechar aquella ocasión para volver a instaurar la Constitución de 1812 que había sido abolida nada más volver Fernando VII. Riego, uno de los comprometidos con el movimiento, se alzó en Las Cabezas de San Juan (Sevilla) el 1 de enero de 1820 y allí arengó a los suyos con una proclama, al parecer redactada por Alcalá Galiano. El descontento de las tropas por las condiciones en que iban a ser enviadas a América (en una flota poco fiable) facilitó el éxito del pronunciamiento. Por esto, fue llamado El Héroe de las Cabezas.

Si bien el pronunciamiento no fue sofocado, tampoco encontró el apoyo que esperaba, de forma que el 11 de marzo lo que quedaba de la columna de Riego decidió dispersarse, buscando refugio en las montañas de Extremadura. Al poco, se produjeron levantamientos en Galicia: la Constitución se proclamó en La Coruña y después en Ferrol y Vigo. Los levantamientos se fueron extendiendo por el resto de España y el 7 de marzo de 1820, el Palacio Real de Madrid fue rodeado por una gran multitud, por lo que el rey se decidió a firmar un decreto, en el que declaraba que, de acuerdo con «la voluntad general del pueblo», juraría la Constitución.

Se abrió así un periodo de monarquía constitucional (el Trienio Constitucional de 1820-23), difícil por la deslealtad del rey al régimen que le impusieron los liberales. El nuevo gobierno liberal nombró a Riego mariscal de campo y poco después capitán general de Galicia, puesto que no llegó a ocupar, pues fue destituido con motivo de su visita a Madrid, acusado falsamente de republicanismo. Sin embargo, en noviembre de 1820, por los vaivenes políticos fue nombrado capitán general de Aragón, y se trasladó a Zaragoza, ciudad en la que, el 18 de julio de 1821, se casó, por poderes con su sobrina, María Teresa del Riego y Bustillos. 16 años más joven.

El 4 de septiembre de 1821 fue destituido de la capitanía general y destinado a Lérida. En marzo de 1822, fue elegido diputado por Asturias, siendo designado presidente de las Cortes Generales, bajo un gobierno dominado por los liberales exaltados, que condujeron a los moderados, dirigidos por Francisco Martínez de la Rosa, a la oposición. Ese mismo año empezaron las primeras revueltas contra el nuevo gobierno, siendo la primera fue en Madrid, donde un batallón de la milicia nacional cargó contra unos seguidores de Riego que le aclamaban. Fue llamada la «Batalla de las Platerías»; la segunda tuvo lugar en Navarra y Cataluña, que vieron surgir la aparición de violentas partidas realistas.

Monumetos en Tineo (Asturias)
Mientras tanto, Fernando VII reclamaba ayuda extranjera para eliminar las trabas al restablecimiento del absolutismo. En diciembre de 1822, en el Congreso de Verona, la Santa Alianza decidió que una España liberal era un peligro para el equilibrio europeo y se encargó a Francia la tarea de restablecer la monarquía absoluta. El 7 de abril de 1823, un ejército francés, conocido como los Cien Mil Hijos de San Luis, al mando de su primo el Duque de Angulema cruzó la frontera por el Bidasoa*.

Riego marchó a Cádiz, donde se sumó a la mayoría liberal de las Cortes Generales para organizar la resistencia y votar la incapacidad del monarca, intentó reorganizar la resistencia en Andalucía, en calidad de General en jefe del III Cuerpo de Ejército, e hizo frente a los franceses. El 14 de septiembre, durante la llamada «batalla de Jódar» (Jaén) fue derrotado y malherido. Al día siguiente fue traicionado, abandonado por sus tropas y hecho prisionero en La Carolina (Jaén); trasladado a Madrid se le formó un simulacro de consejo de guerra. Pidió perdón y clemencia al rey, en una carta publicada por la Gaceta de Madrid, pero todo fue en vano y fue declarado culpable de alta traición, por haber sido uno de los diputados que había votado por la incapacitación del rey.  


La detención del general Del Riego se llevó a cabo después de la derrota de Jódar y el general, con unos veinte de sus hombres, anduvo algún tiempo errante por las montañas hasta llegar a la Villa de la Torre de Pedro Gil. Allí, un vecino de Vilches, llamado López Lara, lo condujo al cortijo que hoy lleva su nombre y que antiguamente se llamó Vaquerizones. Mientras descansaba fue delatado y detenido por los guardias realistas y autoridades de Arquillos. Desde este lugar fue conducido a La Carolina y posteriormente le trasladaron a Madrid, donde se le juzgó el día 5, y el 7 del mismo mes de noviembre de 1823 fue ahorcado en la Plaza de la Cebada de Madrid.
Ejecución de Riego en la Plaza de la Cebada (Madrid)
El 7 de noviembre de 1823 Riego, fue llevado en un serón arrastrado por una mula hacia el patíbulo situado en la Plaza de la Cebada y ejecutado por ahorcamiento, y posteriormente decapitado y descuartizado, algo innoble para tal personaje.

*Fernando VII juró someterse a la Constitución de 1812, abriendo un periodo liberal de tres años, en falso, pues conspiró con los gobiernos más reaccionarios de Europa, agrupados en la Santa Alianza, para acabar con la “monarquía moderada” y restaurar el absolutismo. El 7 de abril de 1823, un ejército francés (los Cien Mil Hijos de San Luís) al mando del Duque de Angulema, y con el apoyo de la Santa Alianza, invadió España y restituyó los poderes conculcados a Fernando VI. El general del Riego, al igual que otros, moriría ahorcado en noviembre de ese año, y con él la Constitución de 1812.

viernes, 3 de febrero de 2017

García, primer señor conocido de la casa de Huidobro (1296)


¿Cúal es la relación entre los Huidobro del pueblo de Huidobro, los de Quecedo y los de Sedano? 

El autor de “Origen y Descendencia de Diferentes Familias y Casas de España" Don Luis Varona de Sarabía, Caballero de la orden de Alcántara y oidor del Consejo real de Hacienda” lo ignora, aunque alguna relación quiere ver porque antes de referirse a los Huidobro de Quecedo menciona lo señalado en el Libro de las Behetrias de Castilla sobre el pueblo de Huidobro.

Escudo de Huidobro, en Quecedo (Valdivielso / Burgos)
En el Libro de las Behetrias de Castilla (1350-1366), mandado hacer por Pedro I de Castilla y que se custodia en la Real Chancillería de Valladolid, aparece sobre Huydobro (pág. 186): Este lugar es solariego de Alfonso Fernandez hijo de Juan Alfonso de Huydobro. Derechos del rey. Pagan al rey servicios y monedas y no pagan martiniega [tributo que se daba en el día de San Martín] ni fonsadera [tributo para atender la guerra]. Derechos del señor. Dan cada uno cada año por infurción a su señor fanega [porción de granos] y media de pan, la fanega de cebada y a media de trigo.
Becerro de las Merindades de Castilla es el título original del manuscrito al que el editor Fabián Hernández reemplazó por Becerro de las Behetrías

De hecho menciona explícitamente que “ambas han usado y usan de las mismas armas que son los dos lobos desollados en campo de oro,… y por la cercanía”. El autor menciona la antigüedad de la presencia de los Huidobro en Quecedo. Describe el solar de los Huidobro en el barrio de San Lorenzo camino de la Iglesia parroquial. 

*Por otra parte, el apellido De Huidobro de Sedano (Burgos), más tarde abreviado en Huidobro, es de origen foráneo a pesar de su antigüedad en la villa. Su procedencia debe estar en Huidobro desde donde llegó a Sedano en distintos momentos.Ya en 1476, Álvaro de Huidobro era mayordomo de la Honor, y alcaide de la fortaleza de Tubilla. En 1516 aparece Hernando de Huidobro entre los vecinos hidalgos de la villa y en 1522 un testigo certifica que los hermanos Álvaro y García de Huidobro, siendo ministros de Rodrigo de Castañeda, llevaron y prendaron a los vecinos pecheros de Sedano.

Iglesia románica de San Clemente, en Huidobro (Burgos)
Menciona ya la antigüedad de la casa y la torre de Quecedo, junto a una portentosa entrada “La hacienda, que se ha ido aumentando a través de las generaciones, tiene una renta de hasta mil quinientos ducados. El más antiguo de los ascendientes que se ha descubierto, menciona el autor, es un tal García de Huydobro, señor de la casa y solar de Huidobro del lugar de Quecedo en Valdivielso, que testó en 1296”. Este testamento es un documento que por su antigüedad resulta muy interesante. 

“En nombre del Dios Todopoderoso Padre, Hijo y Espíritu Santo e de la Virgen Santa María su Madre, yo, García de Huydobro, vecino del lugar de Quecedo fincando doliente del cuerpo y no del juicio natural hago mi testamento en esta manera. Primeramente mando que si falleciese me entierren en la sepultura donde están mis padres y María Ruiz mi mujer en la Iglesia de este dicho lugar y en mi enterramiento presente sean los clérigos”.

Torre de los Huidobro en Valdivielso (Burgos)
Casa-Torre de Huidobro en Quecedo (Burgos)
Continua enunciando algunas deudas que tenía que pagar, así ordena que se pague de su hacienda mil quinientos maravadies a García Fernández “para que mi ánima sea descargada e libre”. A Pedro Alonso, del pueblo de Arroyo, siete fanegas de trigo que le había prestado. Menciona como deudor a Alonso Varona del pueblo de Arroyo y pide que se ponga de acuerdo con su heredero.

Al final declara heredero a su hijo único Juan Huydobro de la casa antigua que posee en el barrio de San Clemente, con su huerta y pertenencia, “y así también las otras tierras y prados que poseo en mi vallezo de vezme (¿?) diano y el solar de la Somana en territorio de dicho lugar de Quecedo e eras, viñas, e demás solares que al presente poseo, en como es todo los yantares (tributos) que se pagan en los lugares de arriba, que en todo está en las mis cartas aclarado, todo ello lo haya e herede en donación perpetua Juan de Huydobro mi hijo para que lo goce y posea en como yo, y de así lo posea Ortuño de Huydobro su hijo y mi nieto sin que se lo puedan evitar teniéndolo todos los que de ellos vinieren para recuerdo mío y de los vuestros ancianos y que viváis honradamente y os mantengáis en como sois honrados y sin hacer el mal”.

El testamento se hiso delante del escriba del Rey Juan Ruiz Puente, en Quecedo, el ocho de Septiembre de 1296, siendo testigos, Ambrosio Gomez, Alonso García, Juan Gonzales, Alonso Fernandez, y Pedro Huydobro, todos vecinos de Quecedo.

 Texto reproducido en gran parte del blog http://huidobrovaldivielso.blogspot.com.es

martes, 31 de enero de 2017

Juan Bautista Lavaña. Cosmógrafo e Historiador

Cartógrafo y geógrafo portugués, nacido en Lisboa en 1555 y muerto en Madrid en 1624. Ocupó el cargo de cosmógrafo mayor del Consejo de Indias y tuvo la cátedra de Náutica de la Academia de Matemáticas de Madrid. Realizó, además, diversos estudios sobre el diseño y construcción de naves, es decir, sobre Arquitectura Naval. Ha sido considerado por muchos como el primer explorador del Reino de Aragón con criterios científicos.

Hijo de una familia hidalga de elevada posición social, al servicio de la corona, bajo el rey Sebastián, Labaña realizó sus primeros estudios en Lisboa; marchó luego, por disposición del rey, a Roma para completar sus conocimientos, tras lo cual regresó años después a su patria con una sólida formación en matemáticas y humanidades. En 1582, Felipe II, que a instancias de Juán de Herrera había resuelto instituir una academia de matemáticas en la Corte, nombró a Labaña "para que se ocupe... en cosas de Cosmografía, Geografía y Topografía, y en leer Matemáticas en la forma y lugar que se le mandase...". De sus enseñanzas de náutica en la Academia de Matemáticas de Madrid se conserva un Tratado del arte de navegar, escrito al parecer por un alumno siguiendo las explicaciones de Labaña. 

Felipe II le nombró su cosmógrafo mayor, encomendándole varias comisiones científicas, y Felipe III le otorgó el título de cronista del reino.
 
Mapa del Reino de Aragón, de Juan Bautista Labaña
En 1599 Felipe III le encargó la Historia de la Monarquía Española, obra a la que se dedicó hasta su muerte. En 1607 recibió el encargo de levantar o formar sobre el terreno un mapa de Aragón. La comisión de Labaña comenzó por determinar la posición del campanario de la que se llamó Torre Nueva de Zaragoza; llegó a Jaca en 1610, dejando ya concluidas las operaciones de los valles de Ansó, Hecho, Ainsa y Cafranc, pero los rigores del invierno le obligaron a suspender estos trabajos y regresar a Madrid, donde el rey le nombró maestro de matemáticas del príncipe.

Mapa del Reino de Aragón, en la BNE

Labaña terminó sus días entregado a la enseñanza en la Academia de Matemáticas de Madrid y entre sus discípulos figurabann algunos personajes notables de la época. Su obra más divulgada es el Regimiento náutico. Redactó también una Descripción del universo dirigida al príncipe Felipe, hijo de Felipe III, así como un Compendio de Geografía.

Para saber más

viernes, 27 de enero de 2017

Fernando de Magallanes. Inicia la primera expedición que da la vuelta al mundo


Explorador y navegante portugués. Descubridor del estrecho austral que lleva su nombre, y que comunica los océanos Atlántico y Pacífico. 

Miembro de la nobleza portuguesa, estudió náutica y cartografía en Lisboa. Intentó llegar a a Oriente a través del océano Atlántico, muriendo en el intento. La misión fue completada por el vasco Juan Sebastián Elcano, demostrando así la esfericidad de la tierra y abriendo para España las rutas de Oriente.

Fernando de Magallanes nació en la región portuguesa de Trás-os-Montes, probablemente, en Oporto hacia el año 1480, aunque otras villas se disputan ser su lugar de nacimiento.


Era hijo de Rui de Magalhães y de Inês Vaz Moutinho. El padre de Fernando fue caballero hidalgo de la casa de D. Afonso, conde de Faro, señor de Aveiro y alcalde mayor de Estremoz. Rui fue alcalde de Aveiro, donde está documentado en 1486; entre 1472 y 1478 ejerció cargos de juez ordinario, procurador de cámara y concejal en Oporto. Su hermano Aires de Magalhães siguió la carrera eclesiástica, recibiendo el subdiaconado en Braga en 1509. Magallanes tenía cerca de diez años cuando entró a servir como paje en la corte de la reina Leonor, consorte de Juan II de Portugal.

Provenía Fernando de Magallanes de una familia noble en cuarto grado, lo cual le permitía usar escudo propio y disfrutar del título de fidalgo de cota de armas. Pese a esa buena cuna, poco es lo que se sabe de su niñez y adolescencia, salvo que recibió instrucción militar y náutica en la Escuela de Pajes Reales de Lisboa y perteneció durante un tiempo a la Criagao do Rey.

A los veinticinco años, en 1505, integró la expedición a la India mandada por Francisco de Almeida (el primer virrey portugués del lejano oriente, que debía contener el poderío musulmán en África y la India), donde obtuvo informes acerca de las islas Molucas en el Pacífico Sur (conocidas como islas de las Especias o Especiería). El monarca portugués, Manuel I el Afortunado, que disponía de un informe desfavorable (en el Consejo de capitanes para la conquista de Goa opinó en contra de los planes del virrey y perdió el favor real. acerca de la conducta de Magallanes en un viaje que realizó posteriormente a Marruecos (campaña del norte de África de 1513), bajo las órdenes del duque de Braganza, y en el que resultó herido, rechazó por dos veces un proyecto del marino para explorar nuevas rutas hacia Oriente, por lo que aquél decidió probar suerte en España.

Magallanes llegó a Sevilla en octubre de 1517 y desde allí se dirigió a la Corte, que a la sazón se encontraba en Valladolid. En ese mismo año contrajo matrimonio con Beatriz Barbosa, pariente suya, hija de Diego Barbosa y María Caldeira, y tuvo dos hijos: Rodrigo, que falleció muy niño, y Carlos que murió al nacer.

Magallanes tenía la convicción de que debía existir un paso al sur de la costa sudamericana para llegar a la India por occidente, paso que ya había buscado sin éxito Juan Díaz de Solís. La posibilidad de encontrar una ruta alternativa, evitando la ruta del cabo de Buena Esperanza, que quedaba dentro del dominio portugués, para llegar a Oriente a través del océano Atlántico era de vital interés para la monarquía española, ya que la costa africana estaba bajo el control de su principal rival en el comercio de especias.

Magallanes estaba convencido de que las Molucas estaban situadas dentro de la demarcación española que había fijado el Tratado de Tordesillas (1494), ofreció al rey de España Carlos I (futuro emperador) los proyectos para explorar oriente que el rey portugués había rechazado. Quería llegar a las islas por una ruta occidental de jurisdicción española, a través de un paso o estrecho por el sur de Sudamérica.

Tras renunciar a la nacionalidad portuguesa, y con el apoyo del cosmógrofo y astrónomo portugués Ruy de Faleiro y del obispo Fonseca, logró interesar en el proyecto al rey Carlos I, quien una vez aprobado el proyecto, el 22 de marzo de 1518, puso a su disposición cinco naves que cuales fueron equipadas en el Puerto de Sevilla: Trinidad, San Antonio, Concepción, Victoria y Santiago, con una tripulación de 270 hombres de distintas razas y nacionalidades. Fue nombrado capitán general de la Armada y gobernador de las tierras que pudiera descubrir y se le otorgó la veinteava parte de los eventuales beneficios de la expedición.

La flota zarpó de Sanlúcar el 20 de septiembre de 1519, luego de un fallido intento portugués de sabotear el viaje. Faleiro, víctima de un ataque de locura, se quedó en tierra y fue sustituido en sus labores de cosmógrafo por el castellano Andrés de San Martin. El contingente pasó por el archipiélago de las Canarias, siguió viaje hasta la costa del Brasil y dobló luego hacia el sur, donde exploró el estuario del Plata. En la bahía de San Julián, Patagonia, la expedición se estableció para invernar, período en el que se perdieron dos naves, una por accidente y la otra por deserción; además, el marino hubo de sofocar un motín (de San Julián).

Escultura de Magallanes en Chile
Por fin, el 21 de octubre de 1520 accedieron al estrecho que lleva hoy su nombre (Magallanes lo llamó «estrecho de Todos los Santos»), que les permitió rodear el continente americano. Poco más de un mes después, encontraban al otro lado un océano de aguas tranquilas (que recibiría luego el nombre de océano Pacífico), ante cuya vista el aguerrido navegante lloró de emoción.

Estrecho de Magallanes (hacia 1760)
Siguieron rumbo al norte, primero bordeando la costa de Chile para virar luego al noroeste hacia las que se conocen actualmente como islas Marianas (que bautizaron como Islas de los Ladrones), sin agua potable ni provisiones frescas, y con parte de la tripulación enferma de escorbuto. La llegada a aquellas islas les permitió reabastecerse y continuar explorando otras islas que conformaban el archipiélago que hoy lleva el nombre de Filipinas.

Recorrido de la expedición de Magallanes y Elcano
Fue en una de ellas, Mactán, el 27 de abril de 1521, donde Magallanes cayó herido de muerte en un enfrentamiento con los indígenas liderados por el cacique Lapu-Lapu, con lo que se malogró su sueño de completar el primer viaje alrededor del mundo. Esta proeza correspondió al marino de origen vasco Juan Sebastián Elcano (capitán de la nave Concepción, abandonada cerca de la isla de Cebú), hijo de Juan Domingo Elcano y de Catalina del Puerto. Bajo su mando la expedición completó su periplo, primero rumbo a las Molucas, para tocar tierra de España el 6 de septiembre de 1522; arribó una sola nave, la Victoria, de las cinco que habían partido, con dieciocho supervivientes a bordo y un cargamento de especias, después de haber dado la vuelta al mundo por primera vez. Con esto se demostró la esfericidad de la tierra y se abrieron para España las rutas de Oriente. Carlos I revendió las Molucas a Portugal por trescientos cincuenta mil ducados. Los derechos legados a Magallanes no pudieron transmitirse a sus sucesores porque todos murieron prematuramente.


Nao Victoria, única de la armada de Magallanes que dio la vuelta al mundo


Armas concedidas a Juan Sebastián Elcano por Carlos I, en 1523, en premio a su hazaña. Cortado, 1° de  gules, con un castillo de oro; 2° de oro, con dos palos de canela puestos en aspa, acompañados en los flancos y en punta, de tres nueces moscadas, y orlado de doce clavos de especieria, todo ello de gules. 




Por timbre lleva un yelmo y sobre él,   como  cimera,  un mundo circundado de una cinta con la leyenda "Primus circumdedisti me", (Fuiste el primero en circunnavegarme).

Nota: Gonzalo Gómez de Espinosa, Personaje famoso de Espinosa de los Monteros, miembro de la expedición de Magallanes, a la muerte de éste asumió el mando del buque Trinidad mientras Elcano comandaba el Victoria. Llegó a Borneo y las Molucas y fue apresado por los portugueses cuando se dirigía a América, y que tras dos años de trabajos forzados será embarcado hacia Lisboa.